JUNIO 2026
Boletín Mensual
Las citas cristianas: cómo construir relaciones a la manera de Dios - Una perspectiva bíblica y de Elena G. White
Jean-Michel Etienne, Ph.D.
Para muchos jóvenes cristianos, las citas pueden ser una de las partes más difíciles de la vida. La cultura actual suele centrarse en la apariencia física, la satisfacción inmediata y las relaciones esporádicas, pero el plan de Dios para las relaciones es muy diferente. La Biblia nos llama a un nivel más elevado, preparándonos no solo para el romance, sino para un compromiso de por vida que honre a Dios.
Las citas cristianas no se tratan simplemente de encontrar a alguien que nos haga felices. Se trata de descubrir la voluntad de Dios, desarrollar un carácter semejante al de Cristo y prepararnos para un matrimonio que refleje Su amor. Ellen G. White enfatizó repetidamente que una de las decisiones más importantes que una persona tomará en su vida es escoger a su pareja de vida.

1. El diseño original de Dios para las relaciones
Las citas cristianas comienzan con el ejemplo establecido en Edén, donde Dios creó a Adán y Eva y los unió en matrimonio.
«Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne» (Génesis 2:24).
El matrimonio era el plan de Dios incluso antes de que el pecado entrara en el mundo. Por eso, el noviazgo debe ser un tiempo para orar y considerar si una relación podría conducir a un matrimonio centrado en Cristo.
A diferencia de la cultura moderna de las citas, que a menudo prioriza el placer personal y la compañía temporal, las relaciones bíblicas priorizan el compromiso, el crecimiento mutuo y la glorificación de Dios.
2. Busca a Dios antes de buscar una pareja
Uno de los mayores errores que comete la gente es buscar una pareja antes de establecer una relación sólida con Dios.
Jesús dijo:
«Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas» (Mateo 6:33).
Antes de buscar a «la persona adecuada», los cristianos deben centrarse en convertirse en ella. Una relación sana comienza con dos personas que están creciendo espiritualmente y que permiten que Cristo moldee su carácter.
Ellen G. White escribió:
«Si los hombres y las mujeres tienen el hábito de orar dos veces al día antes de plantearse el matrimonio, deberían orar cuatro veces al día cuando se prevé dar ese paso» (El hogar adventista, p. 71).
La oración debe ser el fundamento de toda relación de noviazgo. Buscar la guía de Dios puede evitar muchos dolores de corazón y decisiones equivocadas.
3. La importancia de la compatibilidad espiritual
Uno de los principios bíblicos más claros respecto a las relaciones se encuentra en el consejo de Pablo.
«No os unáis en yugo desigual con los incrédulos» (2 Corintios 6:14).
Un yugo es una herramienta agrícola que une a dos animales para que puedan tirar juntos en la misma dirección. Si no trabajan juntos, la tarea se vuelve mucho más difícil.
Para los cristianos, estar unidos en la fe es esencial. Compartir las mismas creencias influye en todos los aspectos de la vida, incluyendo:
- La adoración
- Los valores familiares
- La crianza de los hijos
- Las decisiones financieras
- La participación en el ministerio
- Las convicciones morales
Ellen White hizo mucho hincapié en este principio:
«El corazón anhela el amor humano, pero este amor no es lo suficientemente fuerte, puro ni precioso como para sustituir al amor de Jesús» (El hogar adventista, p. 67).
Cuando una relación se centra en Cristo, tiene un fundamento sólido que la mera atracción emocional no puede ofrecer.
4. El carácter importa más que la química
La cultura actual suele decir a las personas que sigan sus sentimientos. Aunque sentirse atraído por alguien es importante, la Biblia otorga aún mayor importancia al carácter.
Proverbios 31:30 declara:
«El encanto es engañoso, y la belleza es pasajera, pero la mujer que teme al Señor, esa será alabada».
Del mismo modo, hombres y mujeres deben buscar cualidades tales como:
- Integridad
- Humildad
- Amabilidad
- Fidelidad
- Autocontrol
- Madurez espiritual
- Respeto por los demás
La apariencia cambia con el tiempo, pero el carácter se vuelve aún más importante a medida que avanza el matrimonio.
Ellen White aconsejó:
«Que aquellos que contemplan el matrimonio sopesen cada sentimiento y observen cada desarrollo del carácter en la persona con quien piensan unir el destino de su vida». (Adventist Home, p. 48)
Un cristiano sabio mira más allá de la apariencia exterior y presta atención a lo que hay en el corazón.
5. La pureza en las relaciones de noviazgo
Dios llama a los creyentes a la pureza en el pensamiento, la palabra y la acción.
Pablo escribe:
«Porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros: vuestra santificación; que os abstengáis de la inmoralidad sexual» (1 Tesalonicenses 4:3).
La pureza no consiste solo en evitar ciertas acciones. Se trata de honrar a Dios tanto con nuestro cuerpo como con nuestros sentimientos.
Las parejas cristianas deben establecer límites saludables que protejan:
- La integridad espiritual
- La salud emocional
- La pureza física
- El futuro matrimonio
Jesús enseñó que la pureza comienza en el corazón (Mateo 5:8). Por eso, las relaciones de noviazgo cristianas deben basarse en el respeto mutuo, no en la presión física.
Ellen White advirtió contra permitir que la pasión controle el juicio y enfatizó la importancia del autocontrol y de la pureza moral.
6. El valor de la amistad antes del romance
Muchos matrimonios cristianos sólidos comienzan con una amistad verdadera.
Una amistad sana permite a las parejas descubrir:
- Valores compartidos
- Metas espirituales
- Estilos de comunicación
- Fortalezas de carácter
- Áreas de crecimiento
La amistad le da al matrimonio una base sólida que perdura incluso después de que la emoción del romance se desvanece.
Proverbios 17:17 dice:
«Un amigo ama en todo momento».
Antes de casarse, las parejas deben aprender a ser amigos leales el uno para el otro.
7. Señales de alerta a las que hay que prestar atención
No todas las relaciones forman parte del plan de Dios. Las citas cristianas requieren un juicio cuidadoso.
Las posibles señales de alerta incluyen:
- Falta de interés espiritual
- Falta de honestidad
- Manipulación
- Problemas de ira
- Problemas de adicción
- Falta de respeto hacia los padres
- Comportamiento controlador
- Compromiso moral persistente
El amor no debe impedir que los creyentes vean defectos graves en el carácter de alguien.
Si una relación sigue alejando a alguien de Dios, es importante pensar detenidamente si conviene continuarla.
8. Citas con un propósito
Las citas cristianas son diferentes de las citas mundanas porque tienen un propósito claro.
El objetivo no es:
- El entretenimiento
- El placer temporal
- La dependencia emocional
El objetivo es:
- El crecimiento espiritual
- El ánimo mutuo
- Descubrir la compatibilidad
- Buscar la dirección de Dios hacia el matrimonio
Toda relación de noviazgo debe responder a una pregunta importante:
«¿Podemos servir a Dios más eficazmente juntos que por separado?»
Cuando Cristo está en el centro, el noviazgo se convierte en un camino de crecimiento espiritual en lugar de una fuente de confusión emocional.
Conclusión
Las citas cristianas son mucho más que simplemente buscar el romance. Es un proceso especial para buscar la voluntad de Dios para una de las decisiones más importantes de la vida. La Biblia nos enseña a buscar relaciones basadas en la fe, la pureza, la sabiduría y el amor cristiano. Ellen G. White también destaca la importancia de la oración, del carácter, de la unidad espiritual y de la preparación cuidadosa para el matrimonio.
Las relaciones más sólidas se dan cuando ambas personas ponen a Jesús en el centro de sus vidas. A medida que se acercan a Cristo, también se acercan el uno al otro.
Cuando las citas cristianas siguen el plan de Dios, conducen no solo al matrimonio, sino también a una unión para toda la vida que demuestra su amor por los demás.
«Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propio entendimiento; reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas.» (Proverbios 3:5–6)

