MARZO 2026

Este artículo está escrito por María Elena Villalobos, Nutricionista

Boletín Mensual

¿Qué es la hipertensión arterial?

Jean-Michel Etienne, Ph.D.

La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad crónica en la que la presión arterial se mantiene elevada, lo que incrementa la carga de trabajo del corazón. Cuando el corazón se contrae, la presión que se genera en la pared arterial es conocida como presión sistólica, cuando el corazón se relaja entre latidos, la presión en la pared arterial es llamada presión diastólica. Los valores normales de la presión arterial son 120/80 (sistólica/diastólica). Se ha determinado que sólo el 5% de los casos de esta enfermedad se deben a algún tipo de cáncer o a una enfermedad renal que obligue a elevar la presión sanguínea, mientras que el 95% se debe al estilo de vida, lo que nos permite tomar decisiones y evitar este peligroso enemigo silencioso.

¿Por qué es importante evitar la HTA?

La revista The Lancet señala la HTA como el principal factor de riesgo de muerte, ya que puede provocar infartos de miocardio, derrames cerebrales, aneurismas o enfermedad renal.

¿Quiénes tienen mayor riesgo de presentar HTA?

Personas con un consumo excesivo de sodio (alimentos procesados, embutidos, enlatados, comidas rápidas), personas con sobrepeso u obesidad, personas sedentarias, personas con una dieta alta en grasas saturadas y en colesterol, que promueven la formación de ateromas en las arterias, lo que genera presión y el riesgo de ruptura de la arteria. Personas que consumen alcohol y mujeres en terapia prolongada con estrógenos, ya que este es un agente retenedor de sal.

¿Cómo puedo saber si tengo HTA?

La HTA es, por lo general, asintomática, lo que la convierte en un enemigo silencioso y aún más peligroso. El diagnóstico concluyente de HTA se realiza a través del uso del esfingomanómetro, si su presión arterial sistólica con frecuencia se mantiene por encima de los 130 mm Hg y/o su presión diastólica por encima de 85 mm Hg, usted sufre de presión arterial alta.

¿Qué puedo hacer para prevenir, tratar y curar la HTA?

El principal factor contribuyente a la HTA es el alto consumo de sal; por lo tanto, una excelente estrategia preventiva y de tratamiento es evitar su uso en la preparación de alimentos, retirar los saleros de mesa y eliminar el consumo de alimentos procesados y comidas de la calle, ya que, por lo general, contienen más sal de la que usamos en casa.

Mantener un peso corporal adecuado mediante una alimentación más sencilla, basada en frutas, verduras, frijoles, cereales integrales y distintos tipos de nueces.

  • Incorporar el ejercicio diario.
  • Tomar suficiente agua, 8 vasos al día.
  • Evite el alcohol
  • Mujeres en menopausia, eviten la terapia estrogénica prolongada.

¡Tú tienes la opción! Realiza estos cambios en tu estilo de vida y trabaja de la mano con tu médico y en apenas semanas podrás revertir la HTA

Aplicaciones de salud y telemedicina

Las aplicaciones móviles registran los datos cardíacos y los hábitos de vida, y facilitan la comunicación con los profesionales sanitarios.

Hábitos de vida para un corazón fuerte

La tecnología puede ayudar, pero lo más importante para la salud cardíaca son las decisiones que tomamos cada día.

• Lleve una dieta equilibrada: frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y grasas saludables.

• Manténgase activo: intente hacer ejercicio moderado con regularidad, como caminar o nadar.

• Controle el estrés: la oración, la meditación, el descanso y las relaciones significativas favorecen la salud emocional y física.

• Evite fumar y consumir alcohol.

• Hágase revisiones periódicas de la presión arterial, el colesterol y la diabetes.

Como creyentes, sabemos que cuidar nuestro cuerpo es honrar a Dios. «¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo...?» (1 Corintios 6:19). Mantener nuestro corazón sano es una forma de vivir esta verdad.

Cuando nos animamos unos a otros a llevar una vida más sana, fortalecemos nuestras familias, nuestra iglesia y nuestra capacidad de servir a Dios con energía y alegría.

Conclusión

La salud del corazón es importante para llevar una vida larga, activa y significativa. Utilizando herramientas modernas y tomando decisiones saludables cada día, podemos cuidar el corazón que Dios nos ha dado. Cuando combinamos consejos prácticos y compromiso espiritual, fortalecemos nuestra salud física y nuestra capacidad de amar, servir y vivir plenamente para Él.